confusiones gatunas

En días como hoy no quiero salir de mi cama. Desde hace como un año mi vida ha estado en un estira y afloja, debatiéndose entre el es, el debo y el quiero.

La vida no es como me la pintaron en la infancia. Cuando era pequeña pensaba que a los 25 estaría casada, con un gran trabajo, casa y gato.

Los 25 llegaron. No estaba casada, es más, acababa de romper mi compromiso –luego de 4 años–; había perdido la patria potestad del gato; vivía en una casa rentada que no era precisamente bonita; y mi gran trabajo, bueno, ése no estaba tan mal, pero no ganaba las perlas de la virgen.

A los 25 también me di cuenta de que no era tan madura como pensé que lo sería cuando tenía 10 y aún siento que estoy muy joven para tomar ciertas responsabilidades, aunque ya llegué a la etapa de buscar una estabilidad… y he aquí que las cosas se complican.

Mi vida actualmente no está del todo tirada a la calle. Vivo en la capital con mis propios recursos, sin ayuda de mi familia y prácticamente sola. Tengo un trabajo que me gusta, pero que tiene sus contras, como todo. Tengo buenos amigos y he conocido a grandes personajes. En mi es faltaban cosas como una pareja, una Mac y un gato naranja.

El debo es el que atormenta: ¿debo seguir viviendo en el DF? ¿Debo conseguir un trabajo con prestaciones? ¿Debo endrogarme para comprar una casa? ¿Debo hacer las cosas de diferente manera? ¿Debo adelgazar? Debo, debo, debo…

Entre el debo y el es fui buscando puntos de encuentro. Me hacía falta una pareja y hace un año conocí a un gran hombre, que me ha llevado a enfrentarme con algunos de mis “debo” puesto que nuestra relación rompe muchos parámetros del común de las relaciones. Si bien ha generado dudas y conflictos, también grandes satisfacciones que han puesto en una balanza los pros y contras, ganando siempre los pros, lo que nos ha llevado a reevaluar la situación y buscar una alternativa para hacer nuestra vida en pareja cada vez mejor.

Y de aquí parten los quiero, quiero una Mac… bueno, tuve que ahorrar un par de años y finalmente este año pude conseguir mi Mac. Quiero un gato naranja, luego de buscar en sitios de adopción y hacer varias llamadas Kyo llegó a mi vida. Y aún faltan las cosas más complicadas, como quiero más varo, quiero vivir con mi novio, quiero seguir escribiendo, quiero, quiero, quiero. Muchos de estos quiero implican decisiones drásticas que no tendrán vuelta atrás una vez tomadas, por lo tanto hay que actuar con calma. Este proceso desgasta, a veces me agüito, a veces me desespero… a veces quiero tirar la toalla y mudarme a casa de alguno de mis padres y vivir como parásito, cosa que no podría hacer con mi carácter, obvio.

Es por eso que hay días en que soy insoportable. Hay días en que las interrogantes acaparan mis pensamientos y no encuentro respuestas adecuadas. Días en que quisiera no salir de mi cama. Sé que muchos de estos quiero y debo se resolverán con el tiempo… y no me refiero a sentarse a esperar, no, sino que simplemente es necesario tener paciencia, ya que no todo depende de mí y también tengo que aprender a relajarme, a esperar que la vida misma indique un rumbo, claro, sin caer en la indiferencia de no actuar a la par de ella.

Así que aunque aparentemente no pasa nada, estoy realizando acciones que puedan encaminarme hacia un futuro más certero… ¿Qué pasará mañana? Sólo Bastet lo sabe…

Yo sólo sé que, a ti mi gatito amarillo, te quiero con locura!

5 Responses to “confusiones gatunas”

  1. prrrmauuu…

    complicado el es y el debo, pero todo con calma y meditación, gatozenrecuerda, ommmM!!, ojojojo ;)

    y yo tambien te quero te kero te quiero ti kiero mi gatita de pálido azul…

  2. gato zen, gato zen…

    :D

    prrrmauuu

  3. Esta muy picudo el diseño de este gatitosuicida-reloaded, me latio.

    Sabes, hace rato estaba leyendo el blog de Rogelio Garza y encontre algo que me llego y me animó, te lo comparto.

    “¿Por qué hago esto?, me pregunté solo en la cama. Y la obscuridad me respondió: porque tu vida carece de sentido si no lo haces. Tienes que hacer lo que quieres hacer, cueste lo que cueste”

    Un saludo.

  4. creo que lamentablemente, la vida nunca es como la imaginamos. Yo tampoco esperaba estar donde estoy a mis 25 y muchas veces me siento agüitada de ir tan lento…
    creo que problema es sentarse a pensar en lo que no tienes o en lo que quieres tener, no solo no vives lo que tienes, sino que atrasas lo que puedes tener…Si me preguntas, a mi me gusta mucho tu vida, viviendo en el Df, con trabajo de algun modo en lo que estudiaste, conociendo gente, sin pedirle nada a tus papas, etc. Pero ya sabes lo que se dice: el pasto del vecino siempre es más verde. Esta bien que te sientas así -todos lo hacemos- solo no te conviertas en una experta en amargarte la vida. ronroneos

  5. Mauuuu!!!! uy pues yo estoy a menos de un mes de los 25 y no tienes idea de como ando!

Leave a Reply