maullidos en san luis potosí…

Y sin pensarlo abordo un autobús. Carretera, polvo, sueños enredados con nubes de algodón. Horas, polvo, lluvia… y tus brazos al final del andén. Me hundo en esos ojos cual lagunas para navegar los sueños compartidos.
Un fin de semana con planes quebrados y tareas varias. Gatos perdidos en la inmensidad de una ciudad que oculta el sol tras los charcos del pavimento.
Besos, abrazos, saliva, sudor, besos, caricias, mordidas, miradas, palabras, risas, cosquillas, jugueteos, horas, minutos, frío, calor, besos, tarde, noche, luz, oscuridad, mantas, pies, manos, bocas, besos, poros… nosotros fundidos uno dentro del otro.
Sábado de convivencia laboral. Carbones al rojo de una tarde que se desvanece. El azul se convierte en parte de la rutina del amarillo y cocinamos juntos con la paz como bandera. Compartimos un ambiente más de los muchos que conformarán nuestra vida futura. Domingo familiar. Películas bajo las mantas de tu cuarto y brazos perdidos en la piel. Café, charla. Mirar a quienes queremos como parte de la misma camada. Sonrisas sonoras y maullidos alegres invaden el espacio.
Lunes. Odio los lunes, pero con tus manos en mis manos los lunes pierden su poder maligno. Emparedados, mi hermana gato y sus ocurrencias puntuales. Verita Sakura y sus abrazos. Tiempo en contra. Despedidas y lágrimas y adioses forzados y miradas profundas que nos unen para siempre en los ojos, en la boca, en la memoria… un amor en la distancia que crece cada día ya no sólo con letras y milagros tecnológicos… un amor tangible, sonoro… real…








un finde algo xtraño, pero aun así, nuestro fin de semana y de nadie más. Eres la causalidad más grande y más bella…mauuu…..prrrrrprrrrprrrr…..
mauuuuuu… prrrrr…eres la casualidad de mi vida…