dios me odia y eso es seguro. y es seguro también que no creo en él. la vida me dio una vuelta de carrusel muy ojetemente. me pintó muy bonito todo y al final del recorrido el payaso malo me quitó el sueño. otra vez me la creí… y el idilio duró 3 días, ¡voy rompiendo récord señoras y señores! otra vez me fui de hocico yo solita, dándole una oportunidad a las esperanzas bobas que siempre son un fraude. me di la oportunidad de creer que decías la verdad, que este jueguito tenía un trasfondo real, pero no… idealicé a lo pendejo a un pendejo, vaya pendejez. y aquí terminó la nueva historia, con un gato tan ebrio que no recuerda casi nada de la noche, un gato roto con la pata herida. y así terminó el cuento, otra vez con lágrimas y risas histéricas. fracasé otra vez… otra vez y otra y otra. ni hablar, los sueños no son más que eso, sueños… soñé, me mentí… necesitaba una ilusión y me aferré de un hilo imaginario. perdí, me perdí… nos perdimos. carajo! qué bueno que de amor no vivo, porque en dicha área soy una completa ignorante. dios me odia, sí, pero yo sé que es un patán.
11/20/06





