Oct 10

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El domingo me lancé al Auditorio Nacional a ver a Lila Downs y su cantina… definitivamente escuchar a esa mujer en vivo le pone a cualquiera la piel de gallina. Mi corazón últimamente no soporta golpes fuertes, está muy frágil él… y las canciones de José Alfredo remasterizadas por la Downs hicieron de mí un trapo.
Acompañada por músicos de primer nivel, mariachi y hasta ensamble de vientos, Lila nos destrozó. Su energía, esa voz, hasta su vestuario ¡vaya!
Sólo faltaron los tequilas para terminar con el dolor, para dejar de gritar, para llorar a gusto.

3 Comments so far

  1. l i l i t h October 10th, 2006 4:28 pm

    A qué lagartija, la neta es que con doña Lila no sabes si echarte a correr o agarrar piedras. Mejor es llorar.

    Ahora sí ya entendí.

    Te cambio los tequilas por mezcales que al cabo viene a ser lo mismito.

  2. i October 11th, 2006 9:37 am

    vi a la Downs en Zacatecas en… abril del 2004, sí, eso es…

    fue una experiencia fregona, un concierto al aire libre, con un frío sabroso y yo totalmente enmezcalada, of course; parece que fue ayer. ahora que verla con “la cantina” debe ser más chido, el solo escuchar el disco me da una sed…

    por cierto que es un disco muy chido también para escucharlo en carretera (de plano se estaciona uno junto a la autopista para bailar jaja)

    saludosos

  3. lagartija October 11th, 2006 1:40 pm

    de verdad que sólo faltó el tequila para hacer la noche perfecta… aunque me rompió lo poco que quedaba de mi maltrecho corazón.

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