Es la música un motor? un detonante? o simplemente una injusticia asesina de corazones despotricados? Dmitri Shostakovich erizó cada centímetro de mi piel durante la interpretación de la Sinfonía No. 11 a cargo de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México. Una tarde calurosa que me invitó a imaginar a la muerte sollozando, mirando desde su palco mientras las notas que se esparcen dentro de la respiración quiebran su moral. La carta violeta oculta en la bolsa, cerca de su pecho. El cello vibra y un solo lo hace dueño de la sala. Muerte que no puede arrancar una vida que crea esos sonidos… Busqué a la muerte en la sala, una mujer bella, sola… Pero no había palcos hacia donde mirar, no sé si su hombre estaría oculto en esta orquesta.
La busqué para canjearle la vida, la pedirle la carta de aquel hombre e intercambiar los años, dejarle la felicidad a ella, a la muerte, al amor que despertó la música. Música intocable que fue capaz de desafiar al destino. Música que me arrancó lágrimas y recuerdos… crecendos que conducen al clímax final acariciando las heridas más profundas de un sueño vago.
(Gracias a Saramago por sus intermitencias de la muerte y a Lilith por el boleto).






Denanquiu.Te falto decir que Daniel Bolshoy es un bombón.
jajajajaja… estoy intentando mantener controladas mis bajas pasiones.
La musica?Puede ser la razón para respirar…Seis cuerdas que atrapan de por vida mientras uno intenta hacerlas hablar…Buena idea… Que es la música?
creo que la música, hoy, es una navaja que corta mis venas…