“El inglés necesita de un verbo fatalista para emplear la expresión ‘enamorarse’: to fall. Osea que el enamorado no exactamente asciende a un estado superior, sino al contrario: cae. Tropieza, se distrae, es entrampado. Cae, igual que Luzbel. Si Cristo hubiese dicho ‘Enamoraos los unos a los otros’, ya estaríamos todos viviendo en el Infierno.”

Diablo Guardián (fragmento), Xavier Velasco.

2 Responses to “”

  1. No era de la cabeza su locura, sino del corazón
    Byron

  2. no recuerdo exactamente en que parte de libro se encuentra ese texto ? fue pig ? violeta ? agradeceria me refrescaras la memoria, gracias y saludos

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