Lo amo cuando no lo sabe,
cuando no me mira.
Amo saberlo ausente,
villano de noches insomnes…
Lo amo en su desprecio y su risa ajena,
esporádico vibrar que quema la piel sin sentido.
Amo amarlo sin restricciones ni supuestas promesas.
Más allá de los pactos sanguíneos y las firmas con tinta negra,
lo amo porque no me ama,
porque es una utopía,
lo amo precisamente en su lejanía.

Amo la ilusión de ser lo que no somos.

2 Responses to “”

  1. Wow, me encanta. Felicidades!

  2. yo amo de esa manera…slaudos…es mejor asi

Leave a Reply