Jul
03
Angela a corazon abierto
Para Alejandro Meneses… a un año del adiós.
Se fue. Sin mirarnos. Tomó su alma y se dio la media vuelta. Sin musiquita de fondo ni mariachi. Un día su yo se cansó del entorno, del contorno. Se le acabaron las letras a los dedos. El alma se sentó en la banqueta, bien propia, pierna cruzada y cigarro encendido. Esperó que el cuerpo absorbiera su último Oso Negro. Miró desde su transparencia el alcohol jadeando en la venas. La piel, los poros, el cuero cabelludo oliendo el vodka desde adentro. Alma que lloraría las sensaciones una vez que ya no las sintiera.
Y se apagó el cigarro, se acabó el respiro. Ángela abrió los ojos a la oscuridad. La ciudad resplandeció inerte a la sonrisa ciega de un gato abandonado.
Las cantinas extrañarían la risa, los cuentos inimaginados. La vida extrañaría esa alma, ese cuerpo. Los tragos de Oso Negro que se vertieron en los años mozos. En un punto final dramático, a medio latido, a media tecla.
Un cuento roto. Ángela desteñida.
La misma letra llenando la hoja en blanco…
Precioso, felicidades.
gracias. a veces la tristeza se convierte en musa.
Tal vez la musa viene diluída en el vino tinto…
que hermosamente melancólico y yo con tanto frío….
la muerte es tan fría… y yo que me bebo la inspiración a grandes sorbos.