Archive for July, 2005
los fragmentos curvilÃneos de historias inventadas se incrustan cuidadosamente en las retinas. pasos sin dirección se pierden en las venas, en un té amargo calentándose en el horno. las bestias de los recuerdos roen las esperanzas entre carcajadas. y me sacudo el polvo de las noches en vela y la cera vertida en los párpados. el viento sopla la cenizas que se adentran por las fosas nasales. cuanta maldad en las aceras.
4 commentsme estoy desangrando sin derramar una sola gota. no tengo lágrimas.
No commentspareciera que la vida puede cortarse con un par de tijeras o que las nubes se amoldan gracias al pisapapeles del escritorio. las lágrimas tienen orÃgenes inciertos, infundados. música se desplaza por los oÃdos y se parte en las entrañas… olor a hierba mojada. lluvia en los cristales. tengo los dedos atorados en la máquina de escribir. cuentos que destruyen noches y rasgan los deseos poco explÃcitos que escondes en la yema de los dedos. y la distancia viaja en los nervios, en los partidos de fut, en las pelÃculas de canal 5. no queda más que abrir un libro y guardarse entre letras, vivir una historia prestada para poder ser feliz.
No commentsestoy tan solo que cualquiera dirÃa que estás conmigo…
F. Hernández
(Fragmento de “Domingo”)
dónde quedaron los sueños carcomidos de la adolescencia, las ilusiones que parecÃan tan posibles aún en el campo de lo incierto, de lo ridÃculo. sueños tangibles sin costos, sin barreras. qué pasó con las creencias firmes y el destino escrito… será que simplemente crecimos.
1 commentLady Godiva

Se cree que vivió en los años 1040’s en Coventry, Inglaterra. Estaba casada con el duque Leofric, juntos construyeron el Monasterio de Coventry. Gracias a la admnistración de Leofric, el pueblo fue creciendo hasta convertirse en un centro importante de la region. Pero poco a poco la ambición fue apoderándose de Leofric. Mientras tanto el espÃritu humano con el que contaba Godiva, le permitió tener más contacto con la gente. Fue asà como ellos fueron sintiendo más afecto y respeto por ella. Debido a la gran sensibilidad que Lady Godiva poseÃa hacia los que la rodeaban, pudo percibir que los habitantes del pueblo no tenÃan una calidad de vida lo suficientemente digna de acuerdo al trabajo y esfuerzos que realizaban. De acuerdo con los principios de vida por los cuales Godiva se regÃa y el compromiso social que sentÃa hacia la tierra que le habia dado todo lo que tenÃa, decidió hacer algo por aquella gente que siempre le habÃa demostrado su apoyo, lealtad y afecto. Asi que penso cuál seria la mejor forma de ayudarle a esa gente. No podÃa ayudarlos de manera fÃsica ni por sà sola. Y tampoco tenÃa facultad sobre las decisiones tributarias de la aldea. La leyenda dice que Godiva le propuso a su esposo Leofric que si salÃa desnuda montando su caballo blanco por la plaza central de Coventry, él bajarÃa los impuestos al pueblo. Obviamente Leofric creyó que no lo harÃa y que era ridÃculo porque en esa época la mujer no tenÃa voz ni voto y siempre estaba al margen de cualquier situación. Sin embargo, Godiva tomó el riesgo y cumplió con su promesa. El pueblo cuando se entero de lo que pretendÃa hacer, decidió apoyarla por el respeto que le tenÃan, asà que todos se pusieron de acuerdo para cerrar ventanas y puertas y no verla pasear desnuda por el pueblo. Leofric tuvo que cumplir con su palabra de noble y tuvo que abolir los impuestos innecesarios y reducir otros. Leofric se dio cuenta que la mujer con la que habia vivido tantos años era capaz no sólo de amarlo a él, sino a todos los que él nunca habÃa tomado en cuenta como personas. Se percató que asà como Lady Godiva demostraba su amor respetándolo, también lo demostraba a su gente desafiándolo a él y a ella misma.
hoy sembré un árbol en el jardÃn de la oficina. se llama condesa. aún es muy pequeño y frágil…
No commentsdónde está el todavÃa? en qué punto irreal se ubica la maldita y puta esperanza!
3 comments… y al final
permite que te invite a la despedida
no importa que no merezca más tu atención
asà se hacen las cosas en mà familia
asà me enseñaron a que las quisiera yo
permite que te dedique la última lÃnea
no importa que te disguste esta canción
asà mi conciencia quedará más tranquila
asà en esta banda decimos adiós
…y al final
te ataré con todas mis fuerzas
mis brazos serán cuerdas al bailar este vals
…y al finalquiero verte de nuevo contenta
sigue dando vueltas
si aguantas de pie
permite que te explique que no tengo prisa
no importa que tengas algo mejor que hacer
asà nos podemos pegar toda la vida
asà si me dejas no te dejaré de querer
Enrique Bunbury
3 comments(…) el hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre ansÃa siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse Tareas. En el Reino de los Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquÃa establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de Tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este Mundo.
Alejo Carpentier
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