La aventura comenzó el viernes, tras recibir una llamada de Ela a las 10 a eme. Había un lugar extra para una excursión al pueblo de Zetal. Resultaba un poco difícil agregarme por cuestiones de horarios, pero al final todo se acomodó: Isséj pasó por mí, fuimos por la maleta y a las 8 pe eme nos fuimos, junto con Reb y otros amigos, hacia la naturaleza. Llegamos en la madrugada a un bosquecillo oscuro donde ya estaban instaladas las casas de campaña. Nos acomodamos e intentamos dormir, cosa que resultó inútil. El sábado desde las 7 y algo ya estábamos despiertas. El día nublado no fue pretexto así que salimos a enfrentar lo que se aproximaba. Los guías de la excursión se presentaron (y ah! bárbaros, todos divinos, y de uno casi me enamoré, pero es casado). La primera parada fue en los rápidos, con balsa, remos y acrobacias. Logré mantenerme en la balsa, no me caí!! Comprobamos que existe un dios, jajajaja, pues aquel que se burló de nuestro recorrido (a cada rato terminábamos sobre una roca) cayó de la balsa con pirueta caricaturesca, jajaja. Reté mi acrofobia y me tiré de un puente directo a las aguas del río. Qué pinche miedo, pero es algo que tenía que hacer y no me arrepiento. Comimos y comimos, reímos, charlamos… Por la noche un delicioso temazcal, fogata y agua helada. jajajaja. Caímos rendidas, ni una palabra antes de dormir. jajaja, el día anterior, hablamos toda la noche! El domingo tocó sesión de Rapel, casi le rajo, no podía acomodarme y por poco me entra un ataque de pánico. Finalmente uno de los divinos guías me ayudó y pude bajar sin problemas, wow, una mega experiencia que quiero repetir. Bajé hasta el río donde el guía que pudo ser el amor de mi vida me ayudó a salir del agua porque no podía mantenerme en pie! maldito piso resbaloso… Ela, Reb, Isséj, Ynot, y los muchachosnuevosamigos, compramos unas chelitas y nos tiramos al sol. De ahí fuimos a la cascada, donde comprobé que soy pésima para trepar y bajar, jajajaja, (quiero un arnés). Afortunadamente hubo quién me ayudó a bajar. Fuimos a comer tranquilamente, tomamos fotos (y en cuanto las tenga, publicaré alguna de toda la banda, luego de perder el glamour) y a las 6 regresamos a la carretera. A la media noche volví a mi hogar y la realidad me abrazó con fuerza.
02/14/05





