Dec 1
a veces creo que si perdiera el olfato perderÃa la memoria. después de comer, fui a caminar por viejos rumbos, los olores de las calles me trajeron recuerdos con olor a felicidad añeja. mi piel se erizó con emociones de antaño. la vida ha cambiado, los pasos tomaron direcciones que quizá no elegà conscientemente. los meses pasan y las sensaciones se van diluyendo. pero aún recuerdo, por el aroma, las palabras de felicidad en la grabadora, en la bodega de la oficina. su loción. recuerdo el olor de la casa de lups, olor a pintura, a thinner, a gato. karini riendo y cerveza en el departamento, nada más que cerveza (ni muebles). la nostalgia por la voz de aligaitor, su cabello rosa, sus frases célebres. la risa de malkriada ciberadicta. merlina, orli, darci, molko, zorri. rani y la música eléctrónica, pláticas en la madrugada. plus con su caminar tranquilo, su cabello esponjado. bibix capturando imágenes. héctor, nils, hugo, wen, rushé, maurex. julio y su toquines medievales en iglesias ubicadas en extraños pueblos. el filósofo, lini, la rata machete. el rukis oyendo mis mal viajes, tocando la guitarra y tomando anis. pancho y los patita de perro, brincando y comiendo helado. recuerdos como viejas fotos que se despegan del álbum. los cambios nos hacen distintos, he conocido gente nueva, he aprendido. sin embargo, hay cosas que siempre, siempre echaré de menos.
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