11/19/04
Abrimos la historia y nos buscamos, leemos y leemos… nombres, gatos, sueños, pero jamás una huella, un vestigio. Buscamos entre páginas, entre líneas. Miramos de reojo, analizamos los hallazgos, calculamos fechas. Y el final, después del punto, nos revela que sólo fuimos una mancha deleble en la alfombra.





