Aquí estoy, luego de la ausencia con una cerveza en la mano, sola, en algún rincón de mi cabeza. Dándole vueltas a un ratón que se desplaza bajo mis manos, arreglando los problemas de captura con resistol blanco y pedacitos de hoja. Camino en la misma habitación de todos los días, nada cambia nunca. Cómo rehacer esta vida ácida que se desvanece a cada respiro. Cuento los botones de la luna que no usa abrigo y subo a un camión pretendiendo llegar a alguna parte. Kilómetros de oleadas polvosas y sol quemando el rostro para llegar a un beso delicado, es todo lo que la vida tiene para mí… quizá Adrián dijo la verdad: siempre espero más… pero hasta dónde fomentar el amor dónde no existe tal… deslizar labios juguetones a otros labios ya no llena mis expectativas, siempre espero más… pero no quiero conformarme con la inseguridad de un beso cálido que jamás llegará a convertirse en una palabra, que no dejará de ser sólo un sueño flotando en mis deseos, sin eco que alimente sus entrañas… regreso a la realidad con un guante blanco para redescubrir el polvo de los años que quedó en los recuerdos, en los mejores recuerdos, salud! por la memoria que me mata en cada pensamiento, a pesar del amor que me sigue detrás, no tengo nada que dar, deseo tocar y que me toquen también… estoy sola en mi jaula, en mi cama acariciando las piernas de mi soledad. Salud! por José Cruz…
11/16/04





