Archive for September, 2004
Hace tiempo que la médula espinal carece de sensibilidad. Las noches se esparcen como charcos a contracorriente, las ventanas dejan pasar ráfagas de ensueño. La luna se rÃe sutil, sin mostrar los dientes. El tiempo se prostituye buscando vanas esperanzas, escondiéndose de las arrugas. Los finales se agolpan en la mesa del comedor, pidiendo turno para echarte en cara tus errores. La piel se eriza, se escabulle del dolor. Tres neuronas brincan agitadas entre la lluvia de lágrimas. Repites nombres, direcciones, hogeras que calienten tus huesos roÃdos. El amor te escupe bajo la sábana, se da media vuelta y ronca mientras intentas mirar su rostro, sabes que mañana se irá tras darte una patada en el culo… Recuéstate grácilmente con las manos en la nuca. Trágate los recuerdos, los buenos momentos. Guarda la última carcajada para decir adiós con un pañuelo blanco.
Santa Sabina festeja con los SubterráneoS, propuestas que se renuevan y continúan vigentes

Noche de festejos y aniversarios. Los SubterráneoS compartiendo su cumpleaños número X con los XV años de Santa Sabina. El Teatro de la Ciudad (Puebla), lugar elegido para la fiesta. 8:30 el acceso. La gente desfila hacia sus asientos tranquilamente. El teatro poblado por una multitud de rostros que esbozan sonrisas extrañas, llenas de una rara expectativa.
Flores blancas trepan por los instrumentos, veladoras y el piso cubierto de pétalos. En una esquina del escenario se aprecian muñecos de pastel: la quinceañera y sus chambelanes. En el centro un espiral iluminado por las diminutas llamas de algunas velas. En la pared del fondo se proyectan escenas del trayecto de Santa Sabina, un recorrido por notas periodÃsticas, fotos, videos. Juego de luces, colores, figuras. Un collage de historia, de sentimientos.
Rita Guerrero, la quinceañera nocturna en un vestido de plumas rojas. Espectacular. Sube a una pequeña tarima. Frente a un micrófono que la sueña impaciente y su voz irrumpe en el silencio. Los músicos, todos ataviados con trajes negros, toman sus posiciones. La música se esparse poco a poco hasta llenar el teatro e incrustarse en la piel de los escuchas. Todos permanecen sentados en sus butacas.
Para aquellos que no asistieron al Metropólitan (D.F.), esta fue una oportunidad de experimentar la vibra mágica de una noche especial. Cumplir quinceaños suena fácil, pero para una banda de rock independiente ha sido todo un reto, y Santa Sabina lo ha festejado de una manera grandilocuente. A pesar del cambio continuo de integrantes, de los altibajos en la escena del rock. Santa Sabina sigue en pie, creando y adaptándose a sus propias circunstancias, sin permitir que el pasado se convierta en un punto muerto en la garganta, o que la oquedad se vierta sobre el letargo. Santa Sabina se yergue en el resquicio de sus sueños, para seguir un camino, para apropiarse de su destino.
Una ocasión para caminar entre la discografÃa de un grupo que se ha convertido en una de las bases del movimiento de rock hecho en México. PelÃcula muda, imágenes en blanco y negro, que recuerdan a Buñuel. Rita con alas negras transformada en vampiro, revoloteando seductora. Alejandro Otaola, con una energÃa incontenible, brinca, arranca a su guitarra notas furiosas que braman en las paredes del lugar.
El público cautivado dentro de una extraña apatÃa que nunca he logrado comprender en los poblanos, aplauden pero con mucha calma, sólo cuando Santa Sabina está por despedirse se dejan escuchar los gritos.
Poncho Figueroa, se sumerge en un viaje personal, este aniversario forma parte de quince años de su vida, de un mantenimiento constante de sus ideales, vivencias que se han transformado paulatinamente en parte de su bajo. Leonel Pérez, le ha dado un nuevo sabor a Santa Sabina, con el sonido del violoncello, un sonido profundo, hiriente. Desgasta la arritmia de los años con acordes sugestivos que transportan a esos sentimientos que creÃamos olvidados. Julio DÃaz, tras la baterÃa, siempre sonriente, con esa personalidad tan recreativa que lo caracteriza, imprime con golpes, con matices certeros, una intecionalidad que respalda el contenido letrÃsitico. Aldo Max, el integrante más reciente, se ha adaptado al sonido de grupo, sin perder su estilo y aportando ese sonido, sublime y cachondo que sólo puede provenir del saxofón.
Recuerdos bosquejados sobre la pared. “Humo Canción”, MarÃa Sabina, música que va dejando de existir intrumento por instrumento. Los integrantes ofrendan pétalos blancos y desaparecen uno a uno. El trance termina cuando se apagan los ecos por completo y la sala se ilumina con los focos amarillentos del teatro.
Un vistazo a Santa Sabina, SÃmbolos, Babel, Mar Adentro en la Sangre y Espiral, entremezclándose para demostrar que esta banda sigue creciendo y aún tiene mucho itinerario en estos tiempos de dark y electropunchis, donde los géneros musicales van y vienen, se pierden, se reencuentran. Tiempos en los que todavÃa hay propuestas que aún con más de una década de trayectoria siguen vigentes y renovándose.
trágate el amor y deja que la friovolidad sea parte de una rutina de circo.
me topé con sus ojos ámbarmiel, y esbozó una sonrisa maligna. no pudimos evitar que nuestros ojos estuvieran todo el tiempo en un extraño ir y venir para encontrarnos. sentà que nosotros los de entonces ya no somos los mismos. el camino se parte y se une en puntos completamente irreflexivos, pareciera que las trampas están programadas desde hace tiempo. no creà volver a sentir tus labios delicados recorrer la piel erizada perdida en el pasado de nuestras oquedades, en el punto muerto de la garganta, o en el resquicio de los ensueños.
putamadreputamadre. me acabo de percatar (oséase me cayó el veinte) de que mañana me toparé con la mirada ámbarmiel de felicidad. nnnnnnnnnnnnnooooooooooooo. qué miedo.
ahhh, me encantó este boludo hinchando las pelotas con crÃticas sin fundamento. acaso no es divino? tenés que hacer tu propia página y dejate de pelotudeces, loco, qué, no tenés vida? (ah, o en su defecto investigar antes de hablar… ¡ay, hermano qué exigencias!)

papacito, chiquito, quiero… jajaja
Santa Sabina

y la banda! ésta es mi favorita de rock hecho en méxico. el link a su página oficial, para mayor información, a sus órdenes en este blog…
La Barranca

una de mis bandas favoritas en méxico… sin más plabras. para mayor info, en este blog está el link a su página oficial.
Druidas

Esta es otra de mis bandas favoritas… Su peculiar sonido los ha llevado a consolidarse como una de las bandas más representativas de la escena roquera. Sin prejuicios expresan sus convicciones a través de acordes musicales y letras profundas que nos transportan a una atmósfera mÃstica. Patricio (guitarra y voz), Chespi (baterÃa), Güera (bajo) y Fernando (teclado) han creado un mundo fantástico denominado Druidas, un universo paralelo lleno de notas que se desparraman de la imaginación. Más de diez años de carrera y dos discos no han detenido a los Druidas, los hijos del bosque continúan creciendo, continúan soñando. Información: druidas página oficial o en druidas foro