sábado

un supuesto tokín de caridad en un evento de motociclistas. a la mera hora el tokín se canceló porque las bandas no habían prendido al público el día anterior. cuál público? si los únicos que andabamos ahí echando desmadre eramos los integrantes de las bandas y algunos colados. todos los grupos eran de rock original y no pinches hueseros de boda tocando “la culebra”. finalmente se logró que tocaron los que venían desde tamaulipas. la tarde estuvo chingona, como siempre esta lagartija poniendo el desorden con un buen slam. entre los asistentes se encontraba mi súper punki y aunque ya era misión abortada pues me la pasé con él buena parte de la tarde… ya en el prendón se organizó fiesta en la casa de uno de los snorkels. en la fiesta se armó el tokín y una buena borrachera. entre alcoholes y pláticas, y pretextando frío, el punki y yo andábamos harto abrazaditos y muy felices. descubrí que me aguanta el ritmo, y esa hiperactividad que me caracteriza. estuvimos jugando un buen rato y nuestros juegos desembocaron en largos besos llenos de una extraña confusión que aún sigo tratando de entender. a pesar de su ingenuidad y ese despiste tan suyo, es un niño dulce. tengo miedo.

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