las horas pasan tic tac tic tac. el gato dice que no me imagina con alguien que no sea él. ja. creo que me será imposible llegar al tokín de la barranca y santa sabina. no se puede tener todo en la vida. quisiera olvidarme por un momento de tanto sueño suicida, tomar una cerveza [...]
son las dos de la mañana… mi cerebro está en estado de alerta. en la oficina suena alguna canción de los druidas… seguimos armando postales. no he dormido en toda la semana. la noche ha caído por completo.
tengo un sueño atrapado bajo el párpado izquierdo, un amor roto en el barandal. sueño que moriré bebiendo las palabras desgastadas de una soledad silenciosa. y tu silencio… shhh, siempre a hurtadillas. quisiera verte a diario, entre las hojas del libro de virginia. quisiera que te llamaras orlando y que me besaras en la proa [...]
sábado
un supuesto tokín de caridad en un evento de motociclistas. a la mera hora el tokín se canceló porque las bandas no habían prendido al público el día anterior. cuál público? si los únicos que andabamos ahí echando desmadre eramos los integrantes de las bandas y algunos colados. todos los grupos eran de rock original [...]
viernes
este fin fue de destrampe. el viernes, tras resolver broncas hogareñas, nos fuimos de fiesta. en el paseo bravo hubo concierto con la lupe y santa sabina. en dicho evento me encontré a toda la raza: tlaka, rushé, los almuercitos. chido el ambiente y las pláticas, chévere hallar a ardilla plus con quien me hubiera [...]
el día comenzó cabronamente mal. me desperté a las cinco de la mañana y aún así se me hizo tarde. el metro tardó media hora en pasar, llegué a un cajero fuera de servicio, caminé calles y calles para encontrar un cajero sin varo, terminé sacando lana de un cajero red y eso me costó [...]
Pues una vez que el mal de leer se apodera del organismo, lo debilita y lo convierte en una fácil presa de ese otro azote que hace su habitación en el tintero y que supura en la pluma. El miserable se dedica a escribir. Virginia Woolf





