Jul
28
Un rico cafecito…
Muchos de los instrumentos que nos regaló la “modernidad” han sido creados para “evitar la fatiga” y así obtener las cosas con poco esfuerzo. Hace unos días veía un documental sobre el café y me sorprendió el proceso para elaborar café soluble, el cual en la mayoría de los casos es pésimo -requisito por supuesto para ser barato-. El documental me hizo reflexionar sobre qué tanto necesitamos la “tecnología” en algunos casos, tanta comodidad nos vuelve demasiado flojos, creo yo, y a veces hacer las cosas a la antigüita es más disfrutable.

En el caso del café, prefiero el de grano, sin embargo, un buen café no es barato, además mucha gente cree que se necesita una cafetera de goteo, pero no siempre es así. Y tampoco me refiero al embole de hervirlo y colarlo… Preparar café de grano es más fácil de lo que parece…
Primero hay que invertir y comprar un buen café, el cual costará entre 80 y 100 pesos el cuarto. Si bien una bolsita a este precio no te permitirá tomar 8 tazas al día (a menos claro que seas muy pudiente) es un buen pretexto para tomar menos café, pero eso sí, más rico y disfrutable. El lado positivo es que tendrás el estómago menos irritado y los dientes sin manchas.
Luego, consigue una linda cafetera francesa. Este detalle tan chic tiene muchas ventajas, no sólo le dará un toque vintage a tu vida, tan de moda en estos días, también ahorrás luz y evitarás desperdiciar el valioso café, ya que podrás preparar en el momento la taza que beberás. Lo que te garantiza que el café siempre será fresco y estará calentito. Suena bien, ¿no?
Usar una cafetera francesa es muy sencillo. Si es tu primera cafetera tendrás que “armarla”. La base va al fondo, luego el filtro y hasta arriba el soporte que atornillarás a la manija de la tapa. Una vez lavada, sólo destápala y sirve unos 12 gr. de café y unos 200 ml de agua casi hirviendo, pero sin que llegue al punto de ebullición. Claro que si te gusta cargadito, puedes ponerle más.
Deja reposar el café unos cuatro minutos, mientras disfrutas del aroma que se desprende poco a poco. Luego coloca la tapa con el filtro y suavemente presiona hasta el fondo de la cafetera. Podrás ver cómo el agua va cambiando de color conforme “exprimes” el café. Por cierto, si el café que compraste viene en grano entero puedes pedir en la tienda que lo muelan, así estará listo para servirse.
Sirve inmediatamente y disfruta de un delicioso café, sin necesidad de comprar una cafetera de goteo y dejarla conectada toda la mañana, sin desperdiciar agua y café o tener que tomártelo recalentado. Además, como es de fácil transporte, podrás preparte un rico cafecito en tu casa u oficina sin complicaciones… Por cierto, también sirve para preparar té, así que ya puedes despedirte de las bolsitas!





